Vicio: del defecto moral a la costumbre que no podemos dejar
Vicio es un hábito dañino o una afición excesiva de la que cuesta prescindir. También designa un defecto moral, un error repetido o una deformación en un objeto.
Vicio es una palabra con mucha historia moral: los sermones la enfrentaban a la virtud y los moralistas hacían listas de vicios capitales. Hoy la usamos también con ligereza para hablar de series, dulces o videojuegos. Un vicio puede arruinar una vida o ser simplemente el chocolate de cada tarde.
- Hábito perjudicial. *El tabaco es un vicio caro y peligroso.*
- Afición excesiva, a menudo en broma. *Esta serie es un vicio: no puedo parar.*
- Defecto moral. *La avaricia es un vicio antiguo.*
- Error o falta que invalida algo. *El contrato tenía un vicio de forma.*
- Deformación de un objeto. *La puerta ha cogido vicio y no cierra bien.*
Formas y derivados
| Forma | Palabra | Ejemplo |
|---|---|---|
| Singular | vicio | Un vicio inofensivo. |
| Plural | vicios | Vicios y virtudes. |
| Adjetivo | vicioso, viciosa | Un círculo vicioso. |
| Verbo | viciar | El humo vicia el aire. |
| Participio | viciado | Un ambiente viciado. |
Ejemplos de uso
- Dejar un vicio cuesta más que adquirirlo.Sentido general de hábito dañino.
- Estas galletas están de vicio.«De vicio» = buenísimo; coloquial, sobre todo en España.
- Se queja de vicio, porque no le pasa nada.«De vicio» también significa sin motivo real.
La expresión «de vicio»
En el español coloquial de España, «de vicio» tiene dos usos casi opuestos. Aplicado a algo agradable significa «excelente»: *la paella estaba de vicio*. Con verbos como quejarse o llorar significa «sin necesidad»: *llora de vicio*. El contexto deshace siempre la ambigüedad. En términos jurídicos, un vicio de forma es un defecto de procedimiento que puede anular un acto aunque su contenido sea correcto.
¿Vicio y adicción son lo mismo?
No exactamente. Adicción es un término médico; vicio es más amplio y tiene un matiz moral o, en broma, afectivo. Un hábito se vuelve vicio cuando cuesta abandonarlo.
¿De dónde viene la palabra?
Del latín *vitium*, «defecto, falta», que también dio *vituperar* y el inglés *vice*.