Diablo: el que separa y calumnia

El diablo es, en las religiones cristiana, judía e islámica, el ángel caído enemigo de Dios y de los hombres. Por extensión, se llama así a una persona traviesa, astuta o malvada.

El diablo está en las iglesias, en los refranes y en el habla de cada día. Lo nombramos para asustar, para insultar y hasta con cariño. Su nombre griego no significa «malo», sino «el que calumnia».

Formas y derivados

FormaPalabraEjemplo
MasculinodiabloUn diablo rojo.
Femeninodiabla / diablesaUna diablesa.
Pluraldiablos¡Al diablo!
AdjetivodiabólicoUn plan diabólico.
DiminutivodiablilloUn diablillo travieso.

Ejemplos de uso

Origen: diabolos, el que divide

*Diablo* viene del latín *diabolus*, tomado del griego *diábolos*, «calumniador, acusador», derivado de *diabállein*, «lanzar a través», y de ahí «enredar, desunir, acusar». El diablo es, pues, el que siembra la discordia. Lo contrario es *símbolo*, del griego *sýmbolon*, de *symbállein*, «lanzar juntos, unir». Los dos sufijos opuestos, *dia-* y *sym-*, separan y reúnen. El sinónimo demonio tiene otro origen: el griego *daímōn*, que no era necesariamente maligno.

¿Diablo y demonio son sinónimos?

En el habla común sí; en teología, el *diablo* suele ser Satanás y los demonios, sus seguidores.

¿Es grosero decir «qué diablos»?

Es coloquial, pero no vulgar; es una forma suavizada de otras exclamaciones más fuertes.

Fuentes

WhatsAppXTelegramFacebook

Más palabras de 6 letras