¿Demonio o diablo? Del espíritu griego al ángel caído

Un demonio es, en varias religiones, un espíritu del mal o un ángel caído; en singular y con artículo, el Diablo. En sentido figurado, se llama así a una persona muy traviesa o malvada, y «¡demonios!» expresa enojo o sorpresa.

Un demonio es, en la tradición cristiana, un ángel rebelde que se convirtió en espíritu del mal. Pero la palabra tiene un pasado menos siniestro. Para los griegos, un *daimon* era una divinidad o un espíritu protector, no necesariamente malo. Sócrates hablaba de su *daimon* como de una voz interior que le advertía.

Formas y derivados

FormaPalabraEjemplo
Pluraldemoniossus demonios interiores
Adjetivodemoníaco, demoniacouna risa demoníaca
Locucióndemonio de niño¡Qué demonio de niño!
Interjección¡demonios!¡Demonios, qué frío!
Compuestodemonios interioresluchar contra sus demonios

Ejemplos

Demonio y diablo

¿«Qué demonios» es una palabrota?

No. Es una forma enfática algo coloquial, aceptable en casi cualquier conversación; más suave que otras alternativas.

¿Qué son los demonios interiores?

Miedos, culpas o adicciones que atormentan a alguien. Es una metáfora frecuente en literatura y periodismo, ligada al alma de cada persona.

Fuentes

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