Diablo: de «el que calumnia» al «pobre diablo»
El diablo es, en la tradición cristiana, el ángel rebelde que encarna el mal. En el lenguaje cotidiano sirve para exclamaciones, insultos suaves y frases hechas.
Pocas palabras han ido tan lejos como diablo. Procede de un término griego que significaba «calumniador», y hoy sirve igual para nombrar al Mal con mayúscula que para exclamar «¡qué diablos!» en la cola del súper. Comparte campo con el demonio.
- Ser maligno en la tradición cristiana. *El diablo tentó a Adán y Eva.*
- Persona muy astuta o traviesa. *Ese niño es un diablo.*
- Persona sin fortuna (pobre diablo). *Es un pobre diablo, no te enfades.*
- Interjección de sorpresa o enfado. *¡Diablos, qué calor!*
Formas y derivados
| Forma | Palabra | Ejemplo |
|---|---|---|
| Singular | diablo | el diablo de la ópera |
| Plural | diablos | qué diablos |
| Femenino | diabla | una diabla muy lista |
| Diminutivo | diablillo | un diablillo juguetón |
| Adjetivo | diabólico | un plan diabólico |
Ejemplos de uso
- ¿Qué diablos haces aquí a estas horas?Interjección coloquial, tono de enfado o sorpresa.
- Es un pobre diablo, no merece tu rabia.Con compasión, nunca elogioso.
- Vete al diablo, ya estoy harto.Fórmula de rechazo, de tono fuerte.
Origen y expresiones
- Griego. Procede del latín *diabolus* y este del griego *diábolos*, «calumniador, acusador», formado a partir de *diabállein*, «arrojar a través».
- Dónde se oye. *Mandar algo al diablo* es desentenderse de ello; *el diablo sabe más por viejo que por diablo* es un refrán sobre la experiencia.
- Matiz. En España las exclamaciones con *diablos* y *demonios* se consideran suaves, aptas para cualquier registro.
¿Diablo y demonio son lo mismo?
En el uso común sí. En teología, el diablo es el jefe de los demonios.
¿Es ofensivo decir «diablo»?
No suele serlo en exclamaciones suaves; en un contexto religioso puede incomodar a algunos.