«La capital» o «el capital»: el artículo cambia el significado
Como sustantivo femenino, la capital es la ciudad donde reside el gobierno de un país o región. Como masculino, el capital es el dinero o los bienes que se invierten para producir más riqueza. Como adjetivo, significa principal o muy grave.
Pocas palabras muestran tan bien el poder de un artículo como capital. Basta cambiar «la» por «el» para pasar de una ciudad llena de ministerios a una cuenta bancaria. Detrás de ambas está la cabeza: en latín, *caput*.
- La capital: ciudad sede del gobierno. *Madrid es la capital de España.*
- El capital: dinero o bienes invertidos. *Necesitan capital para abrir la empresa.*
- Principal, fundamental (adjetivo). *Un asunto de importancia capital.*
- Muy grave, mortal (adjetivo). *Los siete pecados capitales.*
- Letra mayúscula de inicio (letra capital). *El capítulo empieza con una letra capital.*
Formas y derivados
| Forma | Palabra | Ejemplo |
|---|---|---|
| Femenino | la capital | La capital de Perú. |
| Masculino | el capital | El capital social. |
| Plural | capitales | Capitales europeas. |
| Derivado | capitalismo | Críticas al capitalismo. |
| Verbo | capitalizar | Capitalizó el éxito. |
Ejemplos de uso
- Bogotá es la capital de Colombia.Femenino: ciudad.
- La empresa amplió su capital.Masculino: dinero o patrimonio.
- En muchos países se ha abolido la pena capital.Pena de muerte; registro jurídico.
Todo viene de la cabeza
*Capital* viene del latín *capitalis*, «relativo a la cabeza», de *caput*. La ciudad capital es la cabeza del país; la pena capital costaba, literalmente, la cabeza; el capital económico era el «principal» de una deuda, frente a los intereses, y también se contaba por cabezas de ganado. De la misma raíz salen capitán, *capítulo* y *cabeza*. Madrid es capital de España desde 1561, cuando Felipe II instaló allí la corte.
¿Es «el capital» o «la capital» cuando hablamos de dinero?
*El capital*, en masculino. *La capital* es siempre la ciudad.
¿Qué son los pecados capitales?
Los siete vicios principales de la tradición cristiana: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. Se llaman capitales porque son la «cabeza» de otros pecados.