Eco: el sonido que vuelve y la ninfa que no podía callar
El eco es la repetición de un sonido que rebota en una superficie y vuelve al oyente. En sentido figurado, es la difusión o la repercusión que tiene algo.
Grita en un valle o en una cueva y tu propia voz volverá un instante después: eso es el eco. El sonido choca contra una pared lejana y regresa. Para oír un eco claro, la superficie debe estar a más de unos 17 metros.
- Repetición de un sonido reflejado. *En la catedral había mucho eco.*
- Sonido lejano y débil. *Llegaba el eco de los tambores.*
- Repercusión, difusión de algo. *La noticia tuvo eco en toda Europa.*
- Ecografía (forma abreviada coloquial). *Mañana me hacen una eco.*
Formas y palabras relacionadas
| Forma | Palabra | Ejemplo |
|---|---|---|
| Singular | eco | Un eco lejano. |
| Plural | ecos | Ecos del pasado. |
| Médico | ecografía | La ecografía del bebé. |
| Técnico | ecolocalización | Los murciélagos usan ecolocalización. |
| Verbo derivado | ecografiar | Ecografiaron el riñón. |
Ejemplos de uso
- La prensa se hizo eco de sus declaraciones.«Hacerse eco de» = difundir, recoger. Es la forma correcta, no «hacer eco».
- Sus palabras encontraron eco entre los jóvenes.Figurado: tuvieron buena acogida.
- En el pasillo vacío, cada paso hacía eco.Uso literal.
La ninfa Eco y el falso prefijo
- El mito. En la mitología griega, Eco era una ninfa condenada por Hera a repetir solo las últimas palabras que oía. Se enamoró de Narciso y, rechazada, se consumió hasta quedar solo su voz.
- Etimología. Del latín *echo*, y este del griego *ēchṓ*, «sonido».
- Ojo con eco-. El prefijo de *ecología*, *ecosistema* o *economía* no tiene nada que ver: viene del griego *oîkos*, «casa». *Ecografía*, en cambio, sí deriva de *eco*, porque usa ultrasonidos que rebotan.
¿Por qué 17 metros?
El oído separa dos sonidos si llegan con unas décimas de segundo de diferencia; a unos 340 m/s, el sonido tarda ese tiempo en ir y volver unos 17 metros.
¿Eco y ecología son de la misma familia?
No. Eco viene de *ēchṓ*, «sonido»; ecología, de *oîkos*, «casa».